Llevo días pensando en que regalarte y nada me parece suficiente para ti, ningún regalo va a devolverte todo lo que has hecho por mi, todo lo que hemos pasado juntos, así que voy a intentarlo con esta carta, te regalo lo mejor que tengo, lo más privado, te regalo mi alma, te regalo estas lineas.
Tú, querida amiga, eres de los primeros recuerdos que tengo, has estado a mi lado mucho tiempo, has estado más que nadie y puedo asegurar que vas a estar siempre. En toda mi vida no he conocido a nadie como tú y lo sabes, lo que me das, lo que nos das, nadie nunca nos lo ha dado...
Has estado en los buenos momentos, has hecho que los malos momentos se convirtieran en buenos, has conseguido centrarnos cuando descarrilábamos, has convertido momentos grises en momentos llenos de color, tú has hecho que seamos lo que hoy somos. No hay nada que te pueda dar que se acerque, ni mínimamente, a lo que tú me has dado.
Sólo me queda decirte que nunca olvides quien eres, nunca olvides que estaré aquí, en el bar de siempre, en las mismas escaleras, en los mismos bancos para ti, para ayudarte y para devolverte lo que me has dado; y si tienes algún momento malo en tu vida y no estoy cerca para decirte lo tonta que eres, recuerda la canción que te enseñé, recuerda estas lineas, recuerda todo lo que hemos hablado, recuérdame.
P.d. Con esta carta sólo quiero hacerte sonreír, no todo lo contrario. Te quiero y siempre lo haré.
viernes, 16 de diciembre de 2011
lunes, 5 de diciembre de 2011
Dos extraños
Y allí estábamos los dos, frente a frente, mirándonos, intentando recordar lo que nos había unido, buscando motivos por los que seguir, pero no había, el tiempo había destruido el amor, nos había destruido.
Y allí estábamos los tres, tu, yo y el hastío, que últimamente era lo único que nos unía. No podíamos seguir, no teníamos fuerzas ni para decir adiós, ni siquiera para un simple beso de despedida, un beso de desamor, un beso que cerrara el circulo, que cerrara esta etapa de nuestras vidas que comenzó con lo que ahora nos costaba la vida regalarnos, un beso, un beso hace tres años que nos abría la puerta que hoy se debía cerrar
Y allí estábamos los dos, tu y yo, ya nunca más nosotros, debíamos seguir caminos distintos, debíamos andar en solitario, formando cada uno nuestra propia identidad, nuestro propio yo. Ya no habría más días nuestros, días en los que nos prometíamos que lo único que nos separaría era la muerte. y no nos equivocamos, ese día murió algo dentro de mi, dentro de ti, murió nuestro amor, murió ese proyecto común, murió ese nosotros.
Y allí estábamos los dos, recogiendo los pedazos de nuestra vida que conservaba el otro,recogiendo los trozos de nuestro corazón, de nuestra alma, devolviéndonos un poco de nuestro pasado, para poder reconstruir nuestro futuro.
Y allí estábamos los dos, a punto de irnos, pensando que decirnos e intentando buscar las palabras correctas no nos dijimos nada, quizás fue mejor, simplemente nos dimos un abrazo, un abrazo de despedida un abrazo que nos diera fuerza para seguir, para seguir por separado.
Y allí estaban los dos, esos dos extraños que a partir de entonces siguieron caminos separados, esos dos extraños que en el pasado lo habían sido todo y ahora sólo eran eso, dos simples extraños.
Y allí estábamos los tres, tu, yo y el hastío, que últimamente era lo único que nos unía. No podíamos seguir, no teníamos fuerzas ni para decir adiós, ni siquiera para un simple beso de despedida, un beso de desamor, un beso que cerrara el circulo, que cerrara esta etapa de nuestras vidas que comenzó con lo que ahora nos costaba la vida regalarnos, un beso, un beso hace tres años que nos abría la puerta que hoy se debía cerrar
Y allí estábamos los dos, tu y yo, ya nunca más nosotros, debíamos seguir caminos distintos, debíamos andar en solitario, formando cada uno nuestra propia identidad, nuestro propio yo. Ya no habría más días nuestros, días en los que nos prometíamos que lo único que nos separaría era la muerte. y no nos equivocamos, ese día murió algo dentro de mi, dentro de ti, murió nuestro amor, murió ese proyecto común, murió ese nosotros.
Y allí estábamos los dos, recogiendo los pedazos de nuestra vida que conservaba el otro,recogiendo los trozos de nuestro corazón, de nuestra alma, devolviéndonos un poco de nuestro pasado, para poder reconstruir nuestro futuro.
Y allí estábamos los dos, a punto de irnos, pensando que decirnos e intentando buscar las palabras correctas no nos dijimos nada, quizás fue mejor, simplemente nos dimos un abrazo, un abrazo de despedida un abrazo que nos diera fuerza para seguir, para seguir por separado.
Y allí estaban los dos, esos dos extraños que a partir de entonces siguieron caminos separados, esos dos extraños que en el pasado lo habían sido todo y ahora sólo eran eso, dos simples extraños.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)